AMY WINEHOUSE
Muchos la jusgan, otras lo aman, otros siguen siendo fieles seguidores, otros lo mira como la peor persona.....
y quien somos nostros para jusgar, mirate primero tu y si eres mas santo que Dios alli si te puedo respetar......
cuanod uno termina asi y su fin es la muerte................cuando no le damos sentido a la vida; tu sabes por que varios ricos no viven felices? ? justamente por eso por que no le dan sentido a su vida, por que se dan cuenta que el dinero puede comprar varias cosas materiales......menos la paz, la tranquilidad, la alegria verdadera y no la pasajera, el dinero no compra la felicidad y lo primordial el dinero no pueda comprar amor...........Amy Winehouse era un chica
Bajo la tutela de su nuevo manager, Amy Winehouse viajó a Miami
para conocer al productor Salaam Remi, una autoridad del rhythm and blues que
había trabajado con los Fugees y Lisa Lopes, entre otros. Inmediatamente, fue
contratada por la discográfica Island e invitada por Remi a grabar en su
estudio. El talento de Amy le permitió terminar su debut en un tiempo récord,
dado que casi nunca desafinaba y mantenía los tiempos con precisión, de modo que
no era necesario hacer muchas tomas para cada tema.
Frank (titulado así en honor a Sinatra) fue el primer álbum
de Winehouse. Aparecido en 2003, tuvo un éxito notable: disco de platino, fue
nominado a los premios Mercury Music y ganó un Ivor Novello Award en 2004
gracias a single Stronger than me. Con el dinero recaudado, lo primero
que hizo fue comprarse un piso en el barrio que más le gustaba, el de Camden.
¿Qué podía hacer una joven de veinte años, con recursos económicos, una
incipiente propensión a los excesos y una casa para ella sola en uno de los
barrios más bohemios de la City? De momento, mantuvo una sospechosa
simultaneidad entre su antiguo novio Tyler, un amigo íntimo de personalidad
quebradiza llamado Chris y otro oscuro compañero de fiestas que pronto se
convertiría en el amor de su vida: Blake Fielder-Civil.
Muchos dicen que fue Pete Doherty, cantante de The Libertines y
compañero de Kate Moss, quien ejerció de nefasto cicerone de la joven por los
locales más peligrosos de Camden. En esos años Amy tuvo libre acceso a las
drogas y al alcohol. Compartía piso con su primer novio, pero iba adueñándose de
ella una fascinación creciente por el problemático Blake, con quien inició un
romance. "Necesito tener problemas para sentir mi fuerza creativa", aseguró Amy
al respecto.
Alternando períodos de anorexia y bulimia, bebiendo cada noche y
saliendo sin parar, Amy parecía alimentarse de su propia desgracia para salir
adelante. Siendo aún su manager, Nick Godwyn alertó a los padres de la cantante
del peligro que corría si no se la alejaba de su desordenado modo de vida. La
respuesta de Amy fue una violenta negativa a dejarse ayudar.
En 2006 volvió a los estudios con una apariencia bien distinta de
la de tres años atrás: seis tallas menos y un rostro visiblemente demacrado.
Paradójicamente, su talento y su carisma parecían haber crecido. Todos los
demonios que hervían en el interior de la artista tuvieron salida en unas letras
más oscuras que las del álbum precedente.
Black to black, producido por Mark Ronson y triple disco de
platino a las pocas semanas de su aparición, puso de acuerdo a la crítica más
severa y al gran público. Arropada con una sobrecogedora producción de carácter
retro inteligentemente puesta al día, Amy desgranaba en su mejor disco diez
temas compuestos por ella misma. En el álbum se alternan bombazos de tremenda
potencia rítmica (Rehab o You know I'm no good) con sutiles
baladas de aire Motown (como Me and Mr. Jones).
En las letras reflejaba su cínica visión de las relaciones
afectivas y su particular inmersión en el submundo de las drogas y el
alcoholismo. Así, en el single Rehab dejaba bien claro que no iba a ser
fácil reconducirla por la senda de la templanza: "Ellos tratan de que vaya a
rehab [rehabilitación] / pero yo digo «no, no, no»". O también: "Bien sé
que voy a perder a mi chico, / así que siempre tengo una botella cerca". No era
el mejor ejemplo para los millones de adolescentes que muy pronto iban a
consumir su música.
El que podría haber sido un excelente año para la redención no fue
tal. La muerte de su adorada abuela fue un siniestro presagio. Aunque un nuevo
tatuaje que rezaba "Blake" adornaba su pecho, Alex Claire ocupó por nueve meses
el corazón de la cantante. Por añadidura, el éxito de Back to black
resultó un arma de doble filo. Amy, quien hasta entonces podía mantener con
relativa discreción sus excesos, se convirtió de la noche a la mañana en un
rostro hiperpopular cuya progresiva degradación retrataban constantemente los
paparazzi. Comenzó así su dramático historial de cancelaciones y desplantes. En
enero de 2007 apareció completamente borracha en el escenario de la G-A-Y Part y
vomitó al terminar el primer tema.
Portada de Black to black (2006)
En mayo de ese mismo año se casó con Blake en Miami y en noviembre
obtuvo el premio Artist Choice en los MTV Europe Music Awards. Este éxito no
pareció suscitar la ilusión de la cantante, cuya única palabra para los
asistentes a la gala fue un escueto "gracias". Hacer callar a Bono durante una
rueda de prensa, pedir 47 botellas de whisky por actuación y asegurar
tranquilamente a la prensa que "padezco desórdenes alimentarios continuos" eran
los típicos comportamientos de una diva en llamas. El ingreso en prisión de
Blake por agresión y desacato a la autoridad no facilitó las cosas.
El año 2008 pareció comenzar bien para Amy. La ceremonia de los
Grammy fue un nuevo paseo triunfal de la londinense, quien, sin embargo, no pudo
asistir a la gala en directo porque le fue denegado el visado. Amy se llevó
cinco de los seis premios a los que optaba: mejor álbum vocal de pop, mejor
actuación vocal femenina, mejor artista revelación, mejor canción del año
(Rehab) y mejor álbum. Pero en julio hubo de ser ingresada en un
hospital, se dijo que a causa de un enfisema pulmonar, enfermedad que terminaría
con la carrera de cualquier cantante. Aunque su padre desmintió tal noticia, las
fotografías captadas por los periodistas a la salida del centro mostraban a una
Amy completamente ajada.
En los conciertos veraniegos del show itinerante Rock In Rio el
público pudo ver a una Amy dramáticamente mermada en sus facultades vocales.
Estática en el escenario, desafinando y con la mirada perdida (cuando no
completamente bebida, como sucedió en la escala portuguesa), completó como pudo
sus compromisos anuales, después de cancelar conciertos por los que su agencia
tuvo que abonar grandes cantidades en concepto de compensación. Con veinticinco
años recién cumplidos, se decía que la británica estaba inmersa en la
composición del que sería su tercer álbum. En las entrevistas aseguraba sentirse
ilusionada por la próxima puesta en libertad de su marido, con quien esperaba
"tener cinco hijos".
Pero ni el tercer disco ni los hijos habían nunca de llegar. La
relación con Blake se deterioró; Amy Winehouse presentó en 2009 una demanda de
divorcio y siguió rodando por la pendiente del alcohol y las drogas,
protagonizando un escándalo tras otro. En junio de 2009 fue juzgada por agredir
a una fan; en agosto de 2010, su conducta en un acto de inaugarición oficiado
por el rey de los Zulúes fue vergonzosa; a ello deben sumarse las ocasiones en
que, víctima de los paparazzis, aparecieron en la prensa fotos suyas en estado
de embriaguez. Ya en 2011, un mes antes de su fallecimiento, se presentó
completamente drogada a un concierto en Belgrado, protagonizando un espectáculo
bochornoso que obligó a cancelar el resto de la funciones. El 23 de julio de
2011 fue hallada muerta en su apartamento, en el barrio londinense de Camden.
Como otras leyendas de la música (Kurt Cobain, Jimi Hendrix o Janis Joplin),
tenía 27 años